Soy una mujer de carácter más bien fuerte, últimamente aprendí a controlar mis emociones y tengo un pensamiento frío en los negocios. Ese pensamiento me ha llevado hacer una gran estratega y a plantear muchas alternativas para crecer el negocio.
Por esa razón para mí los primeros tres meses de embarazo fueron muy difíciles, las hormonas me traicionaron muchas veces y me ponía sentimental en momentos y lugares que no debía. Poco a poco fui entendiendo mi reacción, me concentré en lo que mi cuerpo me quería decir y me fui adaptando a esta nueva realidad.
Los primeros tres meses de embarazo son difíciles porque no se nota. Otras personas saben que uno está embarazada, entonces el trato en los negocios, en la vida diaria, en el trabajo es como siempre. En mi caso a veces es un trato hostil donde hay que demostrar a todo mundo que las mujeres somos tanto más capaces y exitosas que cualquier hombre a cargo.
En cuanto uno de la noticia y todo mundo sabe que está embarazada, pareciera ser que uno se vuelve incapacitada, es decir, aprecio mucho que mis compañeros me han tratado muy bien durante estos meses, pero ese trato bueno a veces me hace sentir descalificada para algunas tareas. Siempre he sido una mujer fuerte que sabe abrirse paso de manera independiente y ahora percibo que la gente piensa que porque estoy embarazada, mi capacidad como profesionista disminuyó.
Es un reto importante cuando serás mamá de dos y además llevas una vida profesional exitosa, mantener la carrera que tanto tiempo ha tomado formar, conservar el ritmo que llevaba y a la vez, cuidar a mis hijos porque los primeros tres meses son cruciales, no moverse mucho, el reposo y la pregunta de todos los días: ¿cómo me cuido para estar bien en todos los sentidos?
Hoy después de tres meses me siento mucho más tranquila, más adaptada los cambios en mi cuerpo, de mi mente, de mis estados de ánimo. Pienso también que las personas a mi alrededor se han adaptado y deja de ser una novedad que esté embarazada. Aún así debo seguir enfocada, hoy me estresa menos que hace uno o dos meses, hoy estoy más concentrada en el desarrollo de mis hijos y en aceptar que quizá mi carrera profesional no vaya tan acelerada como iba antes, pero sin duda seguirá siendo exitosa. Sigo siendo inteligente, sigo siendo valiosa y apreciada quizá en ocasiones me sentí incapacitada o minimizada por mi estado emocional, pero sé que ser mamá también me hará una mejor profesionista.
Hoy primero que nada agradezco mucho estar embarazada y tener la posición que tengo en la empresa que estoy, este lugar es increíble, te arropan y te cuidan; las personas son lo más importante y no es sólo un discurso, es una realidad es que hoy estoy viviendo. He tenido todo el apoyo de compañeros, jefes, gente que trabaja conmigo y a mi alrededor. Siguen respetándome, me apoyan cuando no puedo asistir a reuniones, diario me preguntan cómo están mis hijos, cómo me siento yo y eso es invaluable.
El miedo que tenía al inicio, de frenar mi carrera profesional, de quedarme atrás, creo que ha sido superado. Hoy en su lugar hay unas ganas, unas ganas enormes de ser más, incluso me he vuelto más creativa que antes. Tengo la mente más clara y lúcida y llegan mejores ideas, debe ser porque duermo más que nunca, porque estoy más enfocada y me he sacudido muchas ideas, amistades y actividades que no me aportaban mucho.
Estoy lista y estos 3 corazones que laten dentro de mí, están felices porque ya falta menos para conocernos.